Sin título (Homenaje a Mariano Fortuny)

Jesús del Pozo

MAYO / 2018

Ficha técnica:

 

  1. Autoría: Jesús del Pozo
  2. Cronología: 2001
  3. Técnica: Papel continuo pintado a mano y cuerdas sobre maniquí industrial
  4. Medidas: Serie de tres piezas independientes de 165 x 80 x 50 cm
  5. Localización: Área de reserva de Patrimonio de la UGR
  6. Colección: Colección de Arte Contemporáneo
  7. Titularidad: Universidad de Granada

 

Descripción:

 Esta singular pieza forma parte de la Colección de Arte Contemporáneo de la Universidad de granada debido a la donación del autor tras su paso por la exposición Por el agua de Granada… Diálogos con Mariano Fortuny Madrazo, que tuvo lugar en el Palacio de Darl-al-Horra en 2001 orrganizada por la Universidad de Granada en colaboración con el Ayuntamiento de la ciudad, la Delegación de Granada de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. La muestra reunió a los diseñadores Elio Berhanyer, Adolfo Domínguez, Javier Larrainzar, Modesto Lomba, Antonio Miró, Antonio Pernas, Jesús del Pozo, Agatha Ruiz de la Prada, Ángel Schlesser, Roberto Torreta y Roberto Verino, que presentaron diferentes piezas en homenaje al artista y también diseñador Mariano Fortuny en el marco del cincuentenario del Festival Internacional de Música y Danza de Granada.

Jesús del Pozo ideó un interesante conjunto compuesto por tres maniquíes vestidos con papel corrido pintado a mano en tonos dorados y que reproduce, a través de multitud de pliegues y dobleces, la textura de las telas del famoso vestido Delphos diseñado por Mariano Fortuny en 1909.

La pieza que centra la composición es un claro referente a la vestimenta de la escultura clásica, utilizando cuerdas que ciñen el papel a la figura femenina del maniquí. La que aparece a su izquierda se crea ciñendo el papel al contorno, pero insinuando cierto movimiento en la parte que cubre el pecho, en lo que podría ser una evocación de esculturas como la Victoria de Samotracia, donde los paños se pegan al cuerpo en una pieza que parece estar caminando contra la dirección del viento. Mientras, el maniquí que se presenta en el lado derecho viste una reproducción del vestido Delphos realizada también en papel en la que el escote presenta una forma de chimenea exagerada.

Sin embargo, las tres piezas y el rollo de papel pintado que aparece en el suelo junto a ellas parecen homenajear el proceso creativo de Fortuny en su búsqueda de la perfección de esta nueva indumentaria, analizando en el modelo central una vestimenta de la Grecia helenística y en los laterales una interpretación de esta con nuevas texturas y colores que adaptaran el diseño de principios del siglo XX a los efectos de la escultura de la época que tanto impactó al artista en su viaje a Grecia.

El vestido Delphos:

Mariano Fortuny Madrazo (Granada, 1871 – Venecia, 1949) fue hijo del pintor Mariano Fortuny Marsal y Cecilia Madrazo, hija del también pintor Federico Madrazo. Iniciado en las artes de la pintura y el grabado, llegó también a ser fotógrafo, escenógrafo y diseñador de moda.

Durante un viaje a Grecia el contacto con la escultura helenística fascinó al artista, que habilitó un espacio en su taller en el Palacio Orfei de Venecia, donde residía, para trabajar los tejidos intentando reproducir el quitón jónico/quitón póderes, la túnica que luce el bronce del Auriga de Delfos (476 a.C.), y llevarlos a sus diseños de moda de principios del siglo XX. Consiguió su propósito estampando tejidos cuya textura transformaba mediante minúsculos plisados que después se ondulaban levemente a través del uso de un artilugio expresamente ideado por el artista. Posteriormente la malla de pliegues se fijaba planchando la prenda con una mezcla de almidón y clara de huevo que, en lugar de mantener rígida la tela, favorecían su flexibilidad. Además del diseño y la estética, Fortuny generó una técnica a través de la investigación sobre los materiales y su producción, dotando a cada vestido de una autenticidad y exclusividad alejada de patrones repetitivos.

Gracias al análisis de los vestidos hoy conocemos que se creaban a partir de cuatro rectángulos de tela que sumaban un total de 120 cm de ancho y entre 1.700 y 1.800 pliegues. La libre caída del tejido generado mediante la unión de las cuatro piezas y su plegado se completaba en diseño con diferentes largos y distintos tipos de mangas y cuellos, la aplicación de cinturones únicos y bordados de cristales de Murano que, con su peso, acentuaban la caída. Así, esta conjunción de técnicas consiguió que la prenda se adaptara al cuerpo femenino como si de una escultura de paños mojados se tratara, hecho que acentuó ciñendo la cintura con lazos de diversos materiales. De este modo el uso del corsé para definir el contorno de la mujer fuera innecesario, convirtiendo a Delphos en un referente en la moda para la liberación femenina que lucían las mujeres más avanzadas de su tiempo y alababan intelectuales como Marcel Proust.

En 1909 Fortuny patentó la técnica del plisado y el vestido Delphos, sin embargo no especificó los detalles sobre la tintura realizada sobre las telas, que a día de hoy sigue siendo un misterio. Los procedimientos artesanales del plegado y la tintura de la seda favorecen que ningún vestido Delphos tenga una réplica exacta, convirtiéndolo en un objeto de arte exclusivo utilizado por pocas mujeres en todo el mundo.

Este modelo ha sido objeto de exposiciones en el Museo del Traje de Madrid y el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

Biografía del autor:

 Jesús del Pozo (1946-2011) ha sido uno de los más carismáticos y reconocidos diseñadores de moda españoles. En 1974 abre su primera tienda de ropa masculina en la madrileña calle Almirante y a partir de 1980 presenta sus colecciones de prét-à-pôrter de mujer en la Pasarela Cibeles de Madrid. Su trayectoria internacional comenzará en pocos años, llevando sus diseños a la Fashion Roundation de Tokio en 1989 y en 1990 a en La Cour Carrèe del Louvre de París.

Explorando otros campos en el mundo de la moda, en 1992 hace su entrada en el mundo del perfume con “Duende”, su primera fragancia femenina, y dos años después presenta su homóloga masculina “Quasar”. Paralelamente, entre 1992 y 1994, realiza las colecciones de lencería, joyas y pañuelos, así como sus primeras líneas de complementos. A finales de 1996 presentó en el marco de Moda Barcelona su primera colección prét-à-pôrter de trajes de novia.

Jesús del Pozo ha sido el responsable de los uniformes de la Cruz Roja Española, de RENFE Largo Recorrido, de las tiendas FNAC y de todo el staff del pabellón de España y sus autonomías en la Exposición Universal de Sevilla en 1992, así como ha confeccionado vestuarios para teatro, ballet, cine y ópera. En 2000 lanzó su primera línea de gafas de sol y de óptica.

El diseñador recibió la distinción de la Medalla de Oro al Mérito en Bellas Artes, entregada en 1998 por S.M. El Rey D. Juan Carlos I.

 Bibliografía consultada:

NICOLÁS MARTÍNEZ, María del Mar (2007). Mariano Fortuny y Madrazo. Vestidos y tejidos de la colección del Museo del Traje. Indumenta: Revista del Museo del Traje, nº 0, pp. 113-122.

OSMA, Guillermo de (2004). Fortuny recuperado. Museos.es: Revista de la Subdirección General de Museos Estatales, Nº 0, pp. 90-101

OSMA, Guillermo de (1998). Mariano Fortuny, creador del Delphos. Datatèxtil, nº 0, pp. 27-44.

Sitios web:

https://www.delpozo.com/es/